viernes, 8 de abril de 2011

Jesús, según la mirada de Benedicto XVI

CIUDAD DEL VATICANO (AFP).- El papa Benedicto XVI impugnó la imagen de que Jesús fue "un político revolucionario", en el nuevo libro que salió a la venta ayer en siete idiomas y en el que absuelve a los judíos de responsabilidad en la muerte de Cristo. El libro, Jesús de Nazaret. Desde la entrada en Jerusalén hasta la resurrección , espera ser un éxito editorial: librerías de todo el planeta ya reservaron 1,2 millones de ejemplares.

En el prólogo, el Papa precisa: "No se trata de un documento de magisterio, sino de un recorrido personal interior en la búsqueda del rostro de Dios. Podría decirse, exagerando, que quería encontrar al Jesús real".

En el libro, el Papa exonera a los judíos de la muerte de Cristo y rechaza la idea de que Jesús fue un político revolucionario.

"Ya en la Ilustración, se habían producido intentos de interpretar a Jesús como un revolucionario político [...]. En los años 60 se formó el clima espiritual y político en el que una visión como ésta pudo desarrollar una fuerza explosiva", analiza, sin mencionar las repercusiones de la teología de la liberación, firmemente condenada por él cuando era el cardenal Joseph Ratzinger.

También condena la violencia religiosa, señalando: "La insurrección violenta, el matar a otros en nombre de Dios no corresponde a su modo de ser". Y añade: "Los terribles resultados están a la vista de todos nosotros de manera más que sobradamente rotunda".

Más adelante, analiza la separación entre religión y política. "Jesús, en su anuncio y en toda su obra, había inaugurado un reino no político del Mesías y comenzado a deslindar los dos ámbitos hasta ahora inseparables. Pero esta separación entre política y fe, entre pueblo de Dios y política, que forma parte esencial de su mensaje, sólo era posible a través de la cruz".

2 comentarios:

betty dijo...

Me parece maravilloso, analicemos las palabras de Jesús, no fueron los judios quienes le dieron muerte, sino los romanos. Jesús en sus enseñanzas para el mundo trajo la equidad entre los seres humanos, su amor por los que sufren y por eso entregó su vida.

Rodolfo Plata dijo...

La cuaresma es tiempo de meditación, ejercicios espirituales y rectificación: 1) La paideía griega tenía como propósito educar a la juventud en la virtud mediante la práctica continua de ejercicios espirituales. El educador, más que informar trataba de prevenir y curar las enfermedades del alma, motivando a los participantes a ejercitarse en la virtud mediante discusión de casos y ejemplos prácticos de los diferentes aspectos o categorías axiológicas. La vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo coincidía cien por ciento con el currículo (la lógica, la física y la moral) y el objetivo de la paideía griega (transformar a sus seguidores); por ello fue que el pueblo griego aceptó la paideía de Cristo difundida por San Clemente de Alejandría. La paideía griega enriqueció al cristianismo con los ejercicios espirituales y la metodología necesaria para inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad practicando las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma a fin de adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos). 2) Por lo contrario, el Antiguo Testamento y su teología fantástica, al apartar la fe de la razón, castra mentalmente a sus seguidores, extraviándolos de la paideía de Cristo al desviarlos hacia la ecumene abrahámiaca que conduce al precipicio de la perdición eterna (muerte espiritual). Es tiempo de rectificar y retomar la paideía de Cristo sin judaísmo, separando el Antiguo Testamento de nuestra fe, que ha impedido a los cristianos alcanzar la trascendencia humana patente en Cristo y la sociedad perfecta (reino de Dios). Pierre Hadot: Ejercicios Espirituales y Filosofía Antigua. Editorial Siruela. http://www.scribd.com/doc/33094675/BREVE-JUICIO-SUMARIO-AL-JUDEO-CRISTIANISMO-EN-DEFENSA-DEL-ESTADO-LA-IGLESIA-Y-LA-SOCIEDAD