jueves, 24 de noviembre de 2011

Albert Espinosa arrasa como autor más vendido

"Me quitaron la pierna un Sant Jordi y desde entonces este día tiene algo épico para mí"

Sant Jordi pasó la prueba. La coincidencia con el sábado santo, y la amenaza de lluvia –que finalmente no descargó– no impidieron que la gente volviera a ocupar en masa las calles –un poco menos que otros años, pero solamente un poco–. La actividad se concentró especialmente en el centro de Barcelona y, en el terreno comercial, un triunfador absoluto: Albert Espinosa (Barcelona, 1974) y su novela Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven (Grijalbo/Rosa dels Vents), que fue la más vendida tanto en catalán como en castellano. En no-ficción, el panfleto ¡Indignaos! (Destino), del nonagenario francés Stéphane Hessel, se alzó con el triunfo, también en los dos idiomas, confirmando que la sensación de malestar social que recorre Europa es sólida, pues habría que remontarse a los años de la transición para ver a libros políticamente combativos en lo alto de las listas de ventas.

Si tú me dices..., la novela ganadora, narra la historia de un detective treintañero, especialista en la búsqueda de niños desaparecidos, al que le acaba de abandonar su pareja. Un caso con derivaciones pederastas le va a conducir hasta la isla de Capri. La obra, como las anteriores de Espinosa, trata el tema de las largas estancias en los hospitales, vistos como escuela de sensibilidad y de vida. Espinosa, que comenzó comoautor teatral, explicó en la película Planta 4ª (2003), en la que fue guionista y actor, la historia de su vida de niño en lucha contra el cáncer durante muchísimos años (hasta los 24), y que vio cómo le extirpaban por ello una pierna, un pulmón y parte del hígado. La serie de TV3 Polseres vermelles se basa en la misma experiencia. Ayer, tras saberse que había sido el ganador de la diada, dijo a este diario que “el día en que perdí la pierna era también un Sant Jordi, de hace muchos años, cuando tenía 15, y fue una experiencia épica. Años después, volví a Sant Jordi como autor: cuando publiqué mi primer libro,El mundo amarillo (2008), fui tercero en ventas, sin que nadie lo hubiera previsto. Luego, el año pasado, con mi segunda obra, Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo, quedé el segundo. Y, este año... el primero, así que se pueden imaginar que me parece todo algo increíble y mágico. Pero eso es lo de menos, lo mejor es todo el cariño brutal que he recibido este día, el montón de regalos que me trae la gente, muñecos de Pinocho, porque saben que los colecciono, cartas...”. El autor, rodeado de quinceañeras que se hacían fotos junto a él con el móvil, define su novela como “una mezcla de ternura, aventuras y amor”, y explica que, aunque “la versión original es la castellana, he intervenido mucho en la catalana”.

Otro triunfador del día fue Javier Marías (Madrid, 1951), con su novela Los enamoramientos, que reflexiona, entre otras cuestiones, sobre la atracción amorosa. El autor se mostraba ayer “el mayor sorprendido, estoy perplejo. De hecho, una de las dedicatorias que he puesto esta vez es: ‘Para quien sea, este libro que a punto estuvo de quedarse en un cajón’, porque hace unos meses dudaba de que fuera incluso publicable”. El autor de obras como Todas las almaso Tu rostro mañana se ha encontrado, en Barcelona, con “algunos lectores que han asegurado leerme desde Los dominios del lobo, mi primera novela, publicada hace ya 40 años, y el caso contrario, gente que me decía: ‘Esta es la primera novela suya que he leído’”. Tener a Marías en el ranking de Sant Jordi desmiente a los agoreros que critican el bajo nivel lector. “Se decía –apunta él– que la literatura que más vendía era la demasiado ligera, novelas históricas superficiales. No sé, todo esto me hace pensar que la gente no está tan perezosa. Se siguen vendiendo libros con reflexión, que no solamente contienen una historia”.

Ramon Solsona confesaba que nunca había firmado tantos libros. “A mí no me interesa competir y no le doy importancia a eso de quedr segundo o tercero”. L’ home de la maleta. ambientado en Gràcia, está escrito en un catalán popular poco ortodoxo. “Se me acercaba gente de toda Catalunya y me he dado cuenta de que ese catalán es un fenómeno generacional, no de un barrio”.

Y el balance comercial. “La sensación –dice Xavier Mallafré, presidente del Gremi d’Editors– , es que de lunes a jueves, los lectores han anticipado compras y Sant Jordi ha funcionado mejor de lo que esperábamos. En Barcelona hay librerías que no han puesto tenderetes en Gràcia y en Sarrià y el partido del Barça refrena un poco las ventas.” Mallafré refiere que una de las novedades ha sido que “muchos lectores iban con libros de otros años para que se los firmaran los autores y esto es consecuencia de la crisis. También había mucha gente de fuera, visible de la calle Aragó hacia abajo.

Las listas que los editores daban a media tarde a los periodistas diferían (en los puestos secundarios) de las que difundía a la misma hora el Gremi de Llibreters, que son las que publicamos en estas páginas. Los libreros esperaban igualar los 19 millones del año pasado.

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