lunes, 27 de agosto de 2012

El éxito de la porno-lit


“Cincuenta sombras de Grey” se ha convertido en un fenómeno de ventas que encendió el debate, por un lado entre los que plantean su escasa calidad y aquellos que reconocen su habilidad para insertarse en la literatura erótica. Opina Luis Gusmán.

POR SILVANA BOSCHI

HISTORIAS EROTICAS. Un fenómeno de ventas.

Escenas de sexo explícito, sumisión consentida y algún que otro latigazo. Ese parece ser el condimento que, en envase de novela rosa, hace atractiva para millones de lectoras la trilogía de la escritora británica E. L. James, el best-séller erótico cuyo primer tomo,Cincuenta sombras de Grey, se ubicó entre los libros más vendidos en las últimas semanas en Estados Unidos, España, Argentina, Brasil, México y Chile. Y –según datos de su editorial, Random House– ya es la novela más vendida en el Reino Unido, con algo más de cinco millones de copias.

“A las mujeres les gustan las fantasías sexuales porque la parte más erótica de su cuerpo está dentro de su cabeza”, sostuvo recientemente su autora, Erika Leonard James, una productora de televisión de 48 años, casada y con dos hijos adolescentes, que primero protegió su identidad firmando con sus iniciales y luego sucumbió a la inesperada fama y apareció con su verdadero nombre para participar de las entrevistas y las presentaciones de sus libros. Mientras ya tiene derechos de traducción comprados en cuarenta países y derechos cinematográficos adquiridos, la obra desató un debate donde rápidamente aparecieron críticos y defensores: por un lado, quienes sostienen que la obra tiene escasas cualidades literarias y, por el otro, quienes le reconocen el mérito de haberse instalado en un terreno fértil: el de la literatura erótica sostenida por una historia romántica.

“Si hay amor no hay pecado”, parece ser la consigna de la protagonista de esta novela, Anastasia Steele, una joven norteamericana a punto de terminar sus estudios, a los 21 años, virgen y sin ninguna experiencia amorosa, que un día conoce al empresario Christian Grey –joven, lindo, educado, rico y con ciertas inclinaciones sadomasoquistas– que la introduce en una historia de sexo y seducción, y la convierte rápidamente en su experimentada y multiorgásmica amante.

Los números no dejan dudas sobre el fenómeno comercial, que recuerda por el volumen de ventas a otro éxito británico, el de Harry Potter. La obra de James vendió cuatro millones de ejemplares en las primeras cuatro semanas desde su lanzamiento en los Estados Unidos, 90 mil ejemplares el primer fin de semana en la tradicional librería Barnes & Noble, y Universal adquirió los derechos cinematográficos por nueve millones de dólares, después de una feroz competencia con las productoras rivales. La autora de la novela admitió que cuando firmó el contrato con la editorial Random House su principal ambición era, simplemente, ver sus obras en las librerías, y que no tenía ni idea de que su novela se convertiría en un fenómeno de ventas. Un tiempo antes había abandonado su carrera en la televisión para dedicarse a su familia, y reconoció que comenzó a escribir esta trilogía sólo como un entretenimiento.

La primera de las tres novelas se publicó en formato electrónico, como e-book, lo que habría sido un punto a favor: miles de lectoras pudieron descargarla en privacidad, lo que fomentó la recomendación boca a boca. El “secreto” se difundió rápidamente, y cuando se publicó el primer libro en papel, el éxito estaba asegurado.

La editora del libro en la Argentina, Florencia Cambariere, del sello Grijalbo, señaló a Ñ que la venta del primer título de la trilogía “superó las expectativas, porque no siempre un fenómeno de ventas que viene de afuera se repite en el mercado local”. “No es una novela romántica con toques eróticos, es una novela erótica en el marco de una novela romántica”, aseguró la editora. 

“El libro se está vendiendo muy bien, el primero y el segundo tomo de la trilogía están en primer lugar de ventas; más de mil ejemplares por día del primer libro es un fenómeno editorial, más allá de cómo venía la promoción, con mucha fuerza de ventas en los Estados Unidos, y también en España, donde acaba de salir con mucho éxito”. “A nivel editorial –confiesa Cambariere– más allá de esa fuerza de arrastre, el plus que tiene es que a la novela romántica tradicional, que de por sí vende mucho, hay que sumarle todo este contenido erótico o sexual, muy explícito. Esto rompió un poco el techo de cristal de la novela romántica y se amplió a otro público, que se animó con esto”.

A la hora de definir la obra de James, Cambariere señaló que “es un juego psicológico entre los dos personajes –Anastasia y Christian– pero para mí es una historia de amor tradicional, porque él muere de amor por ella desde que la ve. Pero creo que fue el alto voltaje erótico lo que más atrajo de esta obra. Es la diferencia entre Danielle Steel y esto, y en eso el boca a boca también influyó muchísimo”. “Creo que es una novela bien escrita pero también bien comercial, muy orientada hacia el entretenimiento, es un objeto de consumo en definitiva, y se sostiene bastante en el caso del primer tomo, teniendo en cuenta que son sólo dos personajes fuertes y algunos secundarios. En el segundo tomo hay más personajes”, adelanta.

Historias eróticas

Atribuir todo el éxito de ventas de esta trilogía a sus pasajes eróticos, desprovistos de metáforas, es una simplificación. Sobre todo porque basta con poner “relatos eróticos” en el buscador de Google para encontrar numerosos materiales para todos los gustos, desde muchos de dudosa calidad hasta algunas piezas bien logradas.

Por eso, otra de las explicaciones que aparece para entender el fenómeno James es el de la legitimación o el permiso que parece otorgar el envase de novela romántica para que muchas mujeres se hayan animado a consumir historias eróticas. Para la filósofa y escritora Esther Díaz, “todo el dispositivo de la sexualidad está en función del hombre. Entonces, como socialmente no está bien visto que la mujer consuma pornografía, evidentemente se encontró una manera diferente para que una mujer pueda, sin vergüenza, comprar un libro y calentarse leyéndolo, porque viene con formato de novelita rosa”.

“El que tiene el poder de decisión es el hombre –agrega Díaz– entonces se hacen dispositivos para vender, por supuesto. Pero no se pueden vender quinientas páginas pornográficas. La mujer se excita como cualquier ser humano, pero todavía siente el peso del rechazo social sobre su cuerpo, y lo mismo pasa con los juguetes sexuales. Los hombres entran sin ningún problema a comprarlos, pero en general las mujeres hacen la compra por correo o por Internet. Entonces, en el caso de este tipo de libros vienen en una envoltura social que permite que ellas lo compren sin ningún tipo de culpa”.

En sintonía con esta interpretación, Cambariere, de Grijalbo, señala que la política publicitaria de Amazon para la trilogía de James fue decir: “Nadie va a saber lo que estás leyendo”.

“La hipótesis mía –continúa Díaz– es que a las mujeres nos siguen construyendo como en el siglo XIX, desde el punto de vista de la construcción de género. Es cierto que no somos siervas como en la Edad Media, pero no llegamos a la liberación que nos creímos cuando éramos jóvenes, en los años sesenta, cuando creíamos que había una libertad plena con el varón. Ni siervas ni liberadas, sobrecargadas. ¿Por qué? El paradigma no cambió, la mujer tiene acceso a más actividades, pero recargándola. No tengo estadísticas, pero también les está prohibido a las mujeres, yo lo he hecho personalmente, ir y comprar una revista pornográfica, porque el señor del quiosco no sabe qué hacer con eso. El vendedor se perturba si es una revista pornográfica, y no te digo si es de sadomasoquismo. No se nos está permitido el acceso a todos los estímulos sexuales. La gran parte o el noventa por ciento de lo que se produce en pornografía es para los hombres. Incluso los programas femeninos de televisión, aun cuando parecen re zarpados, siempre tiene que ser sobre cómo excitarlos a ellos”.

La historia de Cincuenta sombras de Grey encuentra bastantes similitudes con la sagaCrepúsculo, de la que James es confesa seguidora: la protagonista femenina es una chica fuerte pero algunas veces insegura, pálida y con una belleza desgarbada. En ambas historias el protagonista masculino es rico, atractivo y con un alto grado de obsesión por controlar los pensamientos y los movimientos de su amada.

Las prácticas sexuales de los personajes de la novela pueden encuadrarse en un sadomasoquismo “soft”, y la propia escritora reconoció en las entrevistas que había hecho un trabajo de investigación de este género en Internet, una tarea a la que calificó de “muy divertida”.
Con un claro gancho en el erotismo y algunos momentos de desencanto por su estilo literario básico y recursos reiterados en exceso (como cuando se despierta a cada rato la “diosa interior” de la protagonista) es innegable que la trilogía parece haber sacado a la luz que muchas mujeres disfrutan de la lectura de relatos eróticos sin golpes bajos, que no llegan a la pornografía pero que tampoco se detienen demasiado en la profundidad de sus personajes, desde el punto de vista de su psicología, claro.

“Creo que he destapado algo porque a todos, en cierto modo, nos gusta tener la fantasía del control. ¿Quién no ha pensado, harto de organizar todo, lo agradable que sería que otra persona nos controlara?”, se preguntó James, en una rueda de prensa en España. Y agregó: “Puede que a las mujeres les guste leer novelas de amor y fantasías sexuales, algo que les aleje del runrún de la vida cotidiana. Puede que se trate de una vía de escape”.

Catalogada en varios medios como “una vuelta de tuerca al género romántico”, el “Harry Potter para adultos” o “el Crepúsculo para matrimonios”, el primer tomo de la trilogía llegó a la Argentina el primero de julio, y ya vendió unos mil ejemplares por día. Ahora está por verse cuánto de curiosidad, cuánto de campaña comercial y cuánto de genuino interés había en las lectoras de nuestro país de acuerdo al éxito que tengan los otros dos tomos, Cincuenta sombras más oscuras, que salió a la venta en agosto, y el que llegará en setiembre, Cincuenta sombras liberadas.

Mientras sigue el debate, James ya se convirtió en una escritora de éxito –que amenaza con seguir las huellas de J. K. Rowling, la autora de Harry Potter– así como en la feliz poseedora de varios millones de dólares. 

sábado, 25 de agosto de 2012

El 24 de Agosto es el Día del Lector en homenaje a Borges


24.08.12 Un día como hoy pero de 1899 nació Jorge Francisco Isidoro Luis Borges


El Día del Lector es celebrado por primera vez hoy, 24 de agosto, en conmemoración al nacimiento del gran Jorge Luis Borges, en un homenaje que fue instituido a través del Congreso de la Nación el 27 de junio de este año por medio de la Ley 26.754.
Además de reconocer de esta manera la obra y trayectoria del autor de El Aleph, quien se ha ganado el reconocimiento nacional e internacional como tal, en el Día del Lector también se celebra la práctica de la lectura como tal.
El proyecto había sido impulsado por el senador porteño Samuel Cabanchik (Proyecto Buenos Aires Federal), y fue aprobado por unanimidad en la legislatura y promulgado por el Poder Ejecutivo provincial.
Hoy es el Día del Lector en homenaje a Borges
Hoy












La ley tiene el fin de promover la lectura a través de “actos de divulgación y de reconocimiento a la obra y a la trayectoria de Borges, como figura insoslayable de la literatura nacional y universal”, según consta en el artículo segundo.
Si bien la legislatura porteña ya reconocía esta fecha como el día del lector desde el 2008, a partir hoy tiene alcance nacional.
Jorge Francisco Isidoro Luis Borges nació el 24 de agosto de 1899 y murió el 14 de junio de 1986, y fue autor de innumerables cuentos, ensayos, poemas, y hasta guiones de cine, convirtiéndose en un referente de la literatura no sólo argentina, sino del mundo.

martes, 21 de agosto de 2012

MACANUDO

Liniers - Macanudo

jueves, 2 de agosto de 2012

FELIZ CUMPLEAÑOS ISABEL ALLENDE!!!


Isabel Allende está de fiesta: no sólo cumple 70, sino que contó que tuvo experiencias con la marihuana y el éxtasis. Lo dice en medio de la campaña de prensa de su El cuaderno de Maya, una novela relacionada con las drogas. “Seguro, probé éxtasis y marihuana”, dijo. “Cuando una llega a mi edad ya lo ha probado todo”.
Además, declaró: “El modo en que retrato en el libro la adicción y sus consecuencias para mí, lamentablemente, tiene un trasfondo real. Los tres hijos de mi segundo marido eran adictos a las drogas”.
La escritora, que vive en Estados Unidos, fue Premio Nacional de Literatura en su país en 2010. Sus novelas han sido best-seller en todo el mundo. Desde aquella primera La casa de los espíritus (1982), que narraba la vida de una familia a través de varias generaciones y que fue llevada al cine en el año 1993, hasta Paula (1994), la emotiva novela que comienza con una carta a su hija, que en el año 93 sufrió un inexplicable coma repentino que causó su muerte. El público devoró también otros títulos como De amor y de sombra o Hija de la fortuna. Y el cine no se la perdió: se filmaron La casa de los espíritus , De amor y de sombras y Afrodita .
Las confesiones sobre las drogas se las hizo al diario alemán Frankfurter Rundschau.
El cuaderno de Maya (2011), su última novela –que habla de una abuela chilena que vive en los Estados Unidos y esconde a su nieta, drogadicta, en una isla– tiene un dramático transfondo real: dos de los tres hijos de su esposo estadounidense murieron por sobredosis y el tercero, el más chico, “pudo salir, con muchas dificultades, después de una fuerte adicción a la heroína”. Allende se identificó con la abuela de la novela y dijo: “Me ocupé mucho de la vida de mis nietos, a veces me entrometí en la vida de mis nietos, no fui suave y tierna”.
De todos modos, la escritora quiso acotar que las cosas no siempre son así, y que “hay mucha gente que consume drogas sin convertirse en adicta”.
Allende criticó al Presidente de Chile, Sebastián Piñera: “Lo único que le importa es lo que da ganancias, tenemos un gobierno de derecha que maneja el país como si fuera una empresa”.

GORE VIDAL-Un hombre de frases punzantes

Nunca pierdo la oportunidad de tener sexo o de aparecer en televisión.”


“No alcanza con tener éxito. Es necesario que los demás fracasen.”


“Un narcisista es alguien más lindo que vos.”


“Cada vez que un amigo tiene éxito, me muero un poco.”


“No existe algo como una persona homosexual o heterosexual. Sólo hay actos homo o heterosexuales. La mayoría de la gente es una mezcla de impulsos, si no de prácticas.”


“El Partido Republicano no es un partido, es un estado de
ánimo, como la Juventud Hitleriana, basado en el odio.”

El cincuenta por ciento de la gente no vota y el cincuenta por ciento no lee los diarios. Espero que se trate del mismo cincuenta por ciento.”


“La envidia es el factor central de la vida estadounidense.”


“Tener estilo es saber quién sos, qué querés decir y que no te importe nada un diablo.”


“No hay problema humano que no se pueda resolver si la gente hace simplemente lo que yo le aconsejo.”


“Tendríamos que dejar de andar parloteando sobre que somos la mayor democracia de la Tierra, cuando no somos ni siquiera una democracia. Somos una especie de república militarizada.”


La democracia está hecha para darte la sensación de que elegís, como entre un analgésico X y un analgésico Y. Pero los dos son solamente aspirina.”


“Una buena obra nunca queda sin castigo.”


“Cuanta más plata acumula un norteamericano, menos interesante se vuelve.”


“El sexo existe. No hay nada que hacer al respecto. El sexo no construye caminos, no escribe novelas, y ciertamente no le da sentido a nada en la vida salvo a sí mismo.”


“A medida que la era de la televisión avance, los Reagans van a ser la regla, no la excepción. En estos días, para ser presidente, solamente hay que ser perfecto para la televisión.”