viernes, 26 de mayo de 2006

El Evangelio de Judas - La traición que estaba escrita

El mes pasado, la National Geographic Society devolvió a Egipto, descifrado, el Codex Tchacos: un manuscrito del siglo III o IV de la era cristiana, que contiene uno de los escritos gnósticos más enigmáticos: El evangelio de Judas. En él, Judas aparece como el elegido de Jesús, a quien éste confía "los misterios del reino". El filósofo Francisco García Bazán explica el contenido del extraordinario documento. Y Luis Gusmán lee el acto traidor de Judas como clave en "la economía de la redención".
Desde fines del siglo II y después que el episcopado monárquico romano se consolidara (desde el obispado de Higinio), la doctrina de Ireneo de Lión del Evangelio escrito bajo cuatro formas se impuso en la Iglesia. El género literario evangélico de carácter narrativo se ha considerado por largos siglos el normal y exclusivo. Hay comprobaciones de que no es así y que aunque la tradición del "Evangelio tetramorfo" es muy antigua y registra a sus espaldas ciertas concordancias de "Recuerdos de los Evangelios" (Justino Mártir) y de armonías evangélicas cuádruples (diatessáron), hubo también escritos de naturaleza evangélica tan arcaicos o más que los citados, constituidos por series de palabras del Señor sin explicaciones biográficas (la Fuente Q, que subyace a Mateo y Lucas, o el Evangelio de Tomás), y otros de factura dialogada comunes corrientes diversas judeocristianas o gnósticas (Evangelio de los hebreos, Evangelio de los egipcios, Carta esotérica de Santiago, Diálogo del Salvador). El evangelio de Judas (peuaggelion nïoudas) recientemente editado, aunque hallado en la década del 70 en Muhazafat Al-Mynia (Egipto Medio) en una traducción del griego al copto en papiro del siglo III, pertenece al último tipo señalado y posee una identidad de contenido inconfundiblemente gnóstica.
No es el primer evangelio gnóstico directo de que se dispone, pues la biblioteca de trece códices hallada dentro de una vasija herméticamente cerrada en diciembre de 1945 en Nag Hammadi (Alto Egipto), deparó un Evangelio de Felipe, un Evangelio de la Verdad y completo el Evangelio de Tomás del que se poseían fragmentos en griego provenientes del vaciadero de Oxirrinco. Con larga anterioridad, en 1896, el Papiro gnóstico de Berlín 8502 ofreció un Evangelio de María. Y existieron algunos otros similares de los que nos han dejado los títulos, aunque escasas noticias del contenido, los escritores eclesiásticos y adversarios irreconciliables que combatieron a los gnósticos conocidos técnicamente como heresiólogos: Ireneo de Lión, Hipólito de Roma, Tertuliano, Clemente de Alejandría, Orígenes y Epifanio de Salamina, para citar a los más descollantes.
El dios de los perdidos
El mundialmente publicitado Evangelio de Judas ha corrido esta última suerte, ahora exhumado, pero antes mencionado y hecho circular entre unos gnósticos particulares llamados "cainitas" y que gozaron de pésima reputación entre los heresiólogos aludidos, simplemente porque se alineaban dentro de aquella tendencia de interpretación gnóstica que apoyándose en exégesis visibles en la aggadah rabínica, convertían a algunas figuras de la Biblia de una posición de villanos en condición de héroes. Así sucede con los ofitas (del griego óphis) o naasenos (del hebreo nahas) que rinden culto a la serpiente, como reveladora del conocimiento; los sodomitas, al considerar que Sodoma y Gomorra fueron lugares privilegiados destruidos por el Dios de este mundo por ser la sede de los setianos, la cadena de transmisores de la Luz, y los execrados cainitas, que fundándose en la lectura de las primeras líneas de Génesis 4 observaban una descomunal incoherencia en la conducta del Dios creador que había arrojado del Paraíso después de su falta a Adán y Eva y mirara con malos ojos las ofrendas del primogénito Caín y con favor las de Abel. Historias absurdas que se repiten con Esaú y Jacob, con Lía y Raquel y siguen en otros relatos.
Este Dios que sin mayores razones se ponía del lado del humilde y abatía implacable al fuerte, proclamaba que si era justo es porque aplicaba su justicia con ignorancia y que por encima de él debía haber otra divinidad realmente sabia y amorosa, cuya justicia superaba a la del autor de la creación. Había, por lo tanto, dos dioses y los designios divinos o providencias asimismo dobles: una manifiesta, pasajera e ilusoria ?cuya existencia radicaba en la explicación del origen del mal y de los males? y otra oculta, sólida y real. Y esta verdad se impone al que conoce ?el gnóstico?, que gracias a ello se sabe desde siempre y para siempre salvado y obra en consecuencia. Esto lo reconocían los cainitas y por eso exaltaban la potencia de Caín. De esto también tenían información fragmentaria en orden creciente Ireneo de Lión en Contra los herejes (escrito alrededor del 178), el Pseudo Tertuliano en Contra todos los herejes (escrito en torno al 200) y Epifanio de Salamina en Panarion (escrito alrededor del 367). Todos ellos también conocían que estos gnósticos de lengua y conducta exasperadas leían y meditaban sobre un librito, El Evangelio de Judas, que sólo por su título denunciaba los extravíos de sus ideas, pero el que también contenía otros desatinos: el que denominaran Hystera ?o sea Matriz? al Creador, que el bautismo de agua fuese condenable, que Judas fuese el único que conociera las realidades de lo alto y que por eso existiera el "misterio de la traición", etc.
Aunque de modo inconexo todo esto lo conocían los autores ortodoxos citados y es este material patrístico sin coordinación y las condenas impiadosas del discípulo Judas por parte de algunos testimonios apócrifos (Evangelio de Bartolomé, Hechos de Pedro y Hechos de Tomás), lo que hasta ahora se podía manejar, son asimismo estos elementos insinuantes, los que incitaron a Borges a redactar su transparente ficción "Tres versiones de Judas" y a Nikos Kazantzakis, la novela Cristo de nuevo crucificado. Es el modo como la literatura creativa abre ventanas al conocimiento.
Lo que cuenta el papiro
La lectura del Evangelio de Judas que forma parte del Códice de Tchacos, sin embargo, permite confirmar actualmente lo escrito por los heresiólogos y obtener asimismo mayor información. En primer lugar el título del documento es el de El evangelio de Judas, según figura al final del manuscrito. La estructura del escrito ofrece, además, una introducción que certifica la naturaleza esotérica de la pieza: "La conversación secreta (plogos ethep) de la declaración (apóphasis) que Jesús mantuvo con Judas Iscariote durante ocho días, los tres días anteriores a la celebración de la Pascua". La descripción comprende, en primera instancia, el llamado de los "Doce" discípulos a los que Jesús selecciona y trata de enseñar del modo más genuino, por eso a menudo se lo encuentran en figura de niño, pero que por su manera de elevar la acción de gracias (eukharistía) muestran que poco aprenden y que son incapaces de dominar los límites impuestos por el Dios creador de este mundo, por eso Jesús se ríe de su adoración. La actitud, además, no los hace cambiar, porque ofende al Creador, el que los hace irritar como simples psíquicos, y más se molestan cuando Jesús les confiesa que no es hijo de este Dios, sino que pertenece a otra generación, mostrándoles su carencia de entendimiento y su pertenencia a la esfera del dios inferior y cósmico.
Construido el marco, se descubre a continuación el instrumento que permite la liberación, el conocimiento, que puede manifestar al hombre perfecto (prome ntelios) que se encubre en el gnóstico, y saber el origen supraceleste de Jesús, por eso Judas es capaz de "ponerse de pie" y decirle: "Conozco (tisooune o sea gignosko) quién eres y de qué lugar procedes. Vienes del eón inmortal de Barbeló" (Barbeló, es decir, be-arbá-elohá, "en cuatro (letras) Dios", presente al final de la versión larga del Apócrifo de Juan). En otros términos, el Señor viene de la Madre de la Vida, del útero de Dios Padre. El ambiente espiritual es claramente barbelognóstico y toda la visión que sigue es subsidiaria de este tipo de gnosis, la de los conocedores perfectos, contenido sobre el que es instruido Judas, separado de los demás: "Apártate de los demás y te diré los misterios del reino (mmysterion ntmntero)", aunque esta postura de excepción fuera de los "doce" implicará para él gran sufrimiento. Termina de este modo la primera revelación profunda.
Al día siguiente comienza la revelación sobre la gran generación (tnog ngenea), fuerte y santa, que continúa durante dos días confirmando la confusión que reina sobre el tema de los "Doce" y la ignorancia de ellos del simbolismo contenido en las visiones oníricas del templo ?cósmico y personal? profanado por el Dios de este universo con sus astros, sus ángeles y sus creyentes entre los que se incluyen los "Doce".
No obstante refiere seguidamente el documento una visión en sueños de Judas como protagonista, en la cual es apedreado y perseguido, explicándole Jesús que la mansión por encima de los astros que ha visto es la de la generación santa. Judas ahora será apartado como el "trece" y por esto maldecido: "Tú eres el ''trece'' y serás maldito para las otras generaciones y gobernarás sobre ellas. En el último día maldecirán tu ascenso". De inmediato en relación con la generación santa prosigue el texto con la descripción del Pleroma que proviene del Espíritu invisible en estilo barbelognóstico-setiano, incluyendo la manifestación del Autogenerado, las luminarias celestiales, la nube de luz y la raza incorruptible de Set. Pero también del aspecto inferior de la nube surgen los dioses arcontes: Nebro, Ialdabaot y Saklas, el creador del hombre: Adán y Eva, y la conclusión del mundo en el que se incluye el bautismo y los sacrificios a Saklas. Judas, sin embargo, ha alcanzado a intuir por estas declaraciones la naturaleza ilusoria tanto del cuerpo cósmico como del cuerpo de Cristo. Por esto le puede hablar Jesús frontalmente: "Pero tú los superarás a ellos todos, porque sacrificarás al hombre que me reviste (prome gar etp phorei mmeei)". Se pone fin a la instrucción secreta con estas palabras que unen la cosmología y antropología barbelognóstico-setiana con el objetivo concreto del mensaje confiado a Judas: "Y entonces el modelo (typos) de la gran generación de Adán será exaltado, porque es anterior al cielo, la tierra y los ángeles. Esta generación, que es la de los eones eternos, existe. Atiende, te lo he dicho todo. Levanta los ojos y mira a la nube y a la luz en su interior y los astros que la rodean. Y el astro que guía el camino es tu astro. Judas levantó los ojos y vio la nube luminosa y entró en ella. Los que estaban de pie sobre el suelo oyeron una voz proveniente de la nube, diciendo: ..." ?siguen 8 líneas ilegibles?.
El texto concluye refiriendo el prendimiento de Jesús de una forma insólita y discreta, sin el más leve atisbo de sensacionalismo. Este ha entrado en la sala de huéspedes para orar, algunos escribas estaban atentos para apresarle, porque los asustaba el pueblo, pues todos lo juzgaban como un profeta. Se aproximaron los escribas no a él, sino a Judas y lo encararon: "''¿Qué estas haciendo aquí? Tú eres discípulo de Jesús.'' Les respondió, en cambio, como querían. Judas recibió algo de dinero y se lo llevó a ellos".
La misión transcendente de la puesta en marcha de la liberación de los espirituales sugerida con la inminente liberación del Cristo enviado por la Plenitud estaba cumplida y el verdadero sufriente por tener el espíritu ?como los restantes pneumáticos? firmemente confundido con el alma y el cuerpo, pero activo, será Judas. El villano traidor de la tradición canónico-apostólica y apócrifa, pasó a ser siervo sufriente, "la piedra rechazada por los constructores ha llegado a ser piedra angular".
Las almas simples no están preparadas para golpes tan bruscos, pero tampoco las formadas unilateralmente por siglos de exégesis sin fisuras. Pero nuevamente, como un apéndice de la cincuentena de escritos de la biblioteca de Nag Hammadi, nos asalta este Evangelio de Judas que hace recapacitar sobre la magnitud del fenómeno de los orígenes cristianos. Un movimiento histórico tridimensional por la multitud de sus adherentes, la extensión de sus proyecciones y la profundidad de sus niveles de piedad y comprensión.


Fuente: FRANCISCO GARCIA BAZAN. (Revista Ñ)

1 comentario:

Chinca dijo...

A lo largo de la historia nos encontramos con personajes que giran entorno al misterio de los reinos, la liberacion del espirtu, el castigo del alma, los estigmas sobre el cuerpo mostrando el rostro de la traicion, en este caso el de Judas, considero que no era el predilecto ni el escogido por Jesus, el tambien fue una victima del fanatismo politico, ambiciones y deseos de riquezas aun cuando este habia abandonado sus bienes, en el fondo vemos a la iglesia, los judios, todos los de la orden religiosa muy involucrados en traicion, en la busqueda de un martir, una victima para nombrarle profeta, hechicero, emisario del mal, la semblanza de la vida de Jesus nos lleva por caminos de la locura, sucesos extraños y donde el mismo pueblo es traidor, embaucadores, cobardes; Sodoma y Gomorra dudo mucho que hallan sido lugares privilegiados por Dios, eran pueblos corrompidos, Dios no les destruyo, se destruyeron ellos mismos.

Jesus envuelto entre parabolas se dejo crucificar por ser este ignorante sobre sus derechos, no existian tales reinos de los misterios, todo era manipulacion de los que tenian una religion, la iglesia se vio asediada por un hombre bueno que tenia un pensamiento libre, sin embargo no creo que la mision de Cristo fuera la liberacion de espiritus, la redencion de los pecados para salvar a un pueblo, considero que fue usado por el mismo pueblo cobarde en busca de un inocente para echarle todas las culpas de la perdida de fe de los fieles, el fracaso de la iglesia en su mensaje.

Aun no se sabe a ciencia cierta si Jesus de Nazareth existio y la cadena de sucesos que le llevaron a la crucificcion, nos basamos en textos que como otros tantos puedieron ser inventados por la mente brillante de un escritor, luego nos dirigimos a peliculas con muchos detalles y efectos especiales, esa parte nos encanta, donde la tierra se abre, de como los soldados se jugaron sus pocas ropas, de como el pobre Judas corre desquiciado a colgarse desde un arbol, la tierra se transforma y el cielo se pone negro, un misterio sobre el cuerpo de Jesus, su desaparicion, aquel trozo de tela que su madre uso para secar su sudor y que de manera misteriosa quedo su rostro impreso, ¿No lo creo?, sin embargo el asunto de Dios es fascinante como otros tantos temas sobre la creacion del mundo, traiciones, venta de conciencia, serie de embaucadores, usurpadores de tumbas, los milagros, los castigos sobre el cuerpo por medio de la fuerza escondida de una energia negativa usando el mal para la destruccion de la misma humanidad.
Seria interesante estudiar mas el asunto de los golpes bruscos, salvaje sobre un alma simple, a lo mejor el alma simple nos lleva a la salvacion, o a conocer el verdadero infierno de los pecados, de la corrupcion donde cada uno debe de enfrentarse a sus propios pecados, eso seria una proeza, valentia, fe personal y sobre todo comprometerse a enfrentar la traicion, verdades, al pueblo ante sus propias cobardias. Entonces quizas pongamos a Judas en otro plano viendo las culpas de Jesus de Nazareth, de la iglesia, la traicion del pueblo corrupto, quizas entonces al quitar el velo podamos JUZGAR A JUDAS.