La primera novela para adultos de J.K. Rowling saldrá a la venta de forma simultánea en España y América Latina con una tirada de 300.000 ejemplares. El mismo día 19 de diciembre también se lanzará la versión digital.
Publicada en inglés el 27 de septiembre, Una vacante imprevista se ha convertido en un bestseller en Reino Unido, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Irlanda y Australia. Tres semanas después de su aparición, ha alcanzado un total de ventas en esta lengua de más de un millón de ejemplares. Una vacante imprevista se traducirá a 43 idiomas en todo el mundo, ¡y esta cifra sigue creciendo!
La historia de esta primera obra de Rowling para adultos se centra en Pagford, un imaginario pueblecito del sudoeste de Inglaterra donde la súbita muerte de un concejal desata una feroz pugna entre las fuerzas vivas del pueblo para hacerse con el puesto del fallecido, factor clave para resolver un antiguo litigio territorial.
La minuciosa descripción de las virtudes y miserias de los personajes conforman un microcosmos tan intenso como revelador de los obstáculos que lastran cualquier proyecto de convivencia, y, al mismo tiempo, dibujan un divertido y polifacético muestrario de la infinita variedad del género humano.
Sin que el lector apenas lo perciba, Rowling consigue involucrarlo en temas de profundo calado mientras lo conduce sin pausa a un sorprendente desenlace final.
«Una novela maravillosa. J.K. Rowling se sitúa a la altura de R.L. Stevenson, Conan Doyle y P.D. James. Sus dotes narrativas se combinan con su habilidad para crear personajes memorables y conmovedores, y el resultado es una novela muy representativa de Inglaterra, rebosante de rabia y ternura.» Melvyn Bragg, The Observer
«Una comedia negra exquisita y en ocasiones enternecedora [...]. La prueba de fuego: creo que tendría éxito incluso si su autora no se llamara J.K. Rowling.» David Robinson, Scotsman
«Una gran novela, ambiciosa, genial, irreverente, divertida, profundamente perturbadora y magníficamente elocuente sobre la Inglaterra contemporánea [...]. Éste es un libro conmovedor escrito por alguien que entiende muy bien a los seres humanos y que sabe mucho de novela.» Lev Grossman, Time Magazine
"Nací" es el título del primero de los textos aquí incluidos, pero es válido que nombre todo este breve volumen. El impulso de quien se arranca (o es arrancado) de la nada define cada una las tentativas de Georges Perec: llegar al fondo sin fondo de la memoria. Lo que el autor trae de ese viaje suele ser fragmentario: listados de los lugares en los que se durmió, sueños, entradas de un diario que no existe. O, más bien, como señala Philippe Lejeune en una de las notas introductorias, estos escritos "muestran (práctica o teóricamente) de qué manera Perec consideraba la autobiografía: oblicua, múltiple, astillada y, al mismo tiempo, girando sin cesar alrededor de lo indecible". El libro -que ya había aparecido en España, en otra traducción, en 2006- concluye con un texto aparte. Perec lo escribió cuatro meses antes de su muerte y sin saber todavía que padecía un cáncer terminal. Se llama, sin rodeos, "Algunas de las cosas que en todo caso tendría que hacer antes de morir". La enumeración, que termina con "Conocer a Vladimir Nabokov", incluye treinta y siete deberes incumplidos. Gerardo García
Un chico de doce años, que le tiene "miedo a todo", aun a su propia madre, empieza a llevar un diario a fin de anotar en él hasta la más irrisoria manifestación de su cuerpo. La redacción de dicho diario, lejos de quedar circunscripta a la adolescencia, lo acompañará, no sin un par de interrupciones, hasta la cama de hospital en la que muere a los ochenta y siete años. Es decir que las entradas del diario abarcan desde la rutina de ejercicios realizada en la adolescencia para aumentar la musculatura o las formas de orinar, pasando por los escarceos sexuales, hasta las dolencias postreras. El diario llega a manos de la hija de su autor. Ella determina darlo a publicación, y eso es lo que leemos, bajo el título de Diario de un cuerpo, en el nuevo libro de Daniel Pennac. Dicho esto, la anatomía textual de la novela se resiente a causa de las intenciones edificantes de Pennac, quien se vale de una prosa amena con pinceladas humorísticas -a excepción de los pasajes moteados de un lirismo chirriante- para que cale la moraleja. Alguna vez, César Aira declaró: "Yo nunca usaría la literatura para pasar por una buena persona". Por su parte, Pennac pareciera usarla para poco más que eso. Ramiro Quintana
Eva Illouz Por qué duele el amor Una explicación sociológica Si este libro tiene alguna pretensión por fuera de lo académico, es ayudar a "calmar el dolor" que provoca el amor mediante una explicación de sus fundamentos sociales.EVA ILLOUZ Eva Illouz presenta Por qué duele el amor (Video) Dicen los medios El enorme talento de Eva Illouz para interpretar el vasto material empírico de entrevistas, estadísticas, revistas y novelas con imaginación sociológica y comprensión filosófica conduce a resultados sorprendentes y bien fundados, tales como el papel cada vez más importante de la sensualidad y el atractivo físico en la elección de pareja. Un hito en la investigación de los cambiantes patrones del amor y el matrimonio. AXEL HONNETH
Eva Illouz, filósofa; deconstructora de la autoayuda, la psicología y las nuevas religiones. LLUÍS AMIGUET - LA VANGUARDIA Por qué duele el amor es un tour de force, una lectura emocionante. Al discutir la primacía de la psicología individual en la explicación de las tribulaciones del amor moderno y demostrar la naturaleza profundamente social de nuestros sentimientos más íntimos, Eva Illouz traza un mapa absolutamente novedoso de las emociones. LAURA KIPNIS
La generación de grandes maestros de las ciencias sociales de los años sesenta está pasando el relevo a figuras llenas de interés. Los Goffman, Lipovetsky, Bourdieu o Mattelart leerían con interés a intelectuales que como Eva Illouz se han socializado en un marco cultural, político y académico bien distinto. BERNABÉ SARABIA Sostiene la autora
Más allá de que haya sido su intención o no, el psicoanálisis y la psicoterapia han suministrado un arsenal formidable de técnicas para que portemos con elocuencia, pero sin vías de escape, toda la responsabilidad por nuestro sufrimiento romántico.
***
Una de las principales transformaciones culturales que acompañan a la modernidad es la combinación del amor con las estrategias económicas de movilidad social.
***
El triunfo del amor y la libertad sexual marca la penetración de la economía en la maquinaria del deseo.
*** La competencia sexual generalizada transforma la estructura misma de la voluntad y del deseo, y que este último asume las propiedades del intercambio económico, o sea, que comienza a regularse según las leyes de la oferta y la demanda, la escasez y la sobreabundancia.
***
Me he concentrado en las mujeres porque el terreno femenino me resulta más familiar, porque la mujer ha sido objeto constante de la industria psicológica de la autoformación y necesita con urgencia dejar de indagar penosamente sobre las supuestas "falencias" de su psiquis; y porque, como muchas otras personas, creo que el sufrimiento emocional se relaciona, de modo complejo, con la organización del poder políticoeconómico.
*** El objetivo de este trabajo ha sido llevar la disciplina sociológica adonde reina la psicología para hacer aquello que mejor sabe la sociología de la cultura, es decir, para demostrar que los recovecos más profundos de nuestra subjetividad están configurados por entidades tan "amplias" como las relaciones sociales.
*** Por causas normativas (la revolución sexual), tecnológicas (el surgimiento de Internet, con los correspondientes sitios de encuentros online) y sociales (el debilitamiento de la endogamia racial, étnica y de clase), el proceso de búsqueda y selección de pareja se ha visto modificado profundamente. *** En el mercado matrimonial, la elección se realiza en virtud de los criterios de estatus económico, atractivo físico, educación, ingresos y otros atributos menos tangibles, como la personalidad, el encanto o el sex appeal. El hecho de que exista un mercado matrimonial no es un dato natural, sino un fenómeno histórico provocado por la transformación en la ecología de la elección amorosa. *** Nunca antes había sucedido que hombres y mujeres de distinta clase social, distinta religión y distinta raza se encontraran, por así decirlo, en un mercado libre y desregulado donde los atributos como la belleza, la sensualidad y la clase social se evaluaran e intercambiaran de modo racional e instrumental. *** Hoy se utilizan el atractivo y el capital sexual como señales y herramientas de valor social, lo que les otorga un papel central en los procesos de reconocimiento. A la inversa, el fracaso en esos campos puede amenazar el sentido del valor propio y la identidad.
*** Mientras que el deseo premoderno estaba gobernado por la economía de la escasez, el deseo en la actualidad está gobernado por una economía de la abundancia generada por la libertad sexual en términos normativos y por la mercantilización del sexo.
Hace unos días, cuando terminó una entrevista para la televisión española, un camarógrafo se le acercó y le dijo: "Oiga, ¿sabe que la novela que más me ha gustado en toda mi vida ha sido La velocidad de la luz ?" Javier Cercas se quedó perplejo. Jamás habla de esa novela maldita, escrita furiosamente contra la corriente luego de haber obtenido un éxito mundial conSoldados de Salamina, que lo transformó en una celebridad. "Después de semejante suceso viene la tentación del suicidio -me cuenta-. Se acabó, piensa uno. No podré escribir un libro más. Voy a decepcionarlos a todos." Es por eso que prefiere olvidar aquel desesperado eslabón de su obra. Pero el camarógrafo no le permitió eludirlo. Le contó a continuación que padecía un viejo problema de dislexia, y que un día tomó un ejemplar y fue poseído por esa historia hipnótica. Y que se la leyó de cabo a rabo de una sentada, algo que jamás le había sucedido. Fue corriendo al médico y le preguntó: "¿Me he curado, doctor? ¿Qué me pasó? Deme una explicación". El doctor le preguntó qué novela era. Y el paciente recitó el título y el autor. Cuando el médico supo que se trataba de Cercas, lanzó en nombre de la ciencia un diagnóstico certero: "Ah, entonces fue el libro".
Hace rato que su literatura le produce situaciones inesperadas. Tal vez porque generan adicción los enigmas verdaderos que construye y porque todas sus novelas parten de una pregunta. Que Cercas intenta responder de la manera más compleja posible. Su primer éxito surge de un episodio de la Guerra Civil, cuando el fundador de la Falange escapaba por el bosque y un soldado republicano, pudiendo ejecutarlo, le permitió vivir. ¿Quién era ese soldado, por qué lo hizo? La investigación iniciada por el narrador no solo es histórica y política, resulta también psicológica y existencial. Algo similar ocurre con Anatomía de un instante, un relato de no ficción que realzó su fama, y donde el autor indaga obsesivamente en un momento clave para la Transición Española, cuando el comando de Tejero entró en el Congreso a los tiros y Adolfo Suárez permaneció sentado en su escaño de diputado, mientras los demás se escondían. ¿Por qué Suárez permaneció en su sitio?, se pregunta el autor, y desarrolla la respuesta en cuatrocientas páginas apasionantes, que son un ensayo, una crónica y una novela a un mismo tiempo.
Su último proyecto se incubó durante la infancia de Cercas, que nació en Extremadura, pero que se mudó con su familia a Gerona, una pequeña ciudad de Cataluña. Su padre era veterinario y los instaló en un barrio de inmigrantes. Javier jugaba al básquet con los vecinos, pero un día un amigo lo llevó a unos albergues donde se alojaban los inmigrantes sin recursos. Cruzando el río Ter todo era miseria. Y de allí surgieron delincuentes juveniles que protagonizaban asaltos a bancos en los años 70 y 80, y que formaron junto con otros una galería de leyendas. Figuras malogradas que llegaron a la prensa escrita, las películas, los libros, y también a las canciones. Irrumpían en España la heroína, la rebeldía y el culto al coraje. No todos esos pandilleros, algunos de los cuales fueron inmortalizados en las páginas de la revista Interviú , surgieron de Gerona. Pero Cercas conoció a algunos: vivían a cien metros de su casa.
Mucho tiempo después, hace tres años, el escritor asistió a una muestra de la cultura ochentista en Barcelona. "Al final había una sala con retratos de muchachos lúmpenes de aquella época -dice Javier-. Todos estaban muertos. Y me pregunté: ¿cómo es que yo no soy uno de ellos?"
Esa pregunta íntima disparó Las leyes de la frontera, esta nueva novela que acaba de aterrizar en Buenos Aires y que cuenta, con aires de moderno western crepuscular, el drama de tres jóvenes salvajes: un malviviente sin escrúpulos (El Zarco), su presunta novia (Tere) y una suerte de alter ego del propio autor (Gafitas). El punto de vista central de ese derrotero, que dura más de treinta años, se encierra en los ojos de ese último pibe de clase media que durante el verano de 1969 cruza la línea y vive tres meses al otro lado de la ley. Lo hace porque es víctima de un feroz acoso en el colegio acomodado, porque se enamora de esa adolescente marginal y misteriosa, y porque sigue a un matón de esquina que, sin embargo, le enseña la libertad. "El amor y el temor te hacen valiente."
En un momento, El Zarco trata de convencer a Gafitas de abandonar la pandilla. "Porque no somos iguales -le dice-. Tu vas a la escuela y nosotros no. Tú tienes familia y nosotros no. Tú piensas en el miedo y nosotros no." Luego sucede un hecho crucial: un buchón los vende y la policía corre a los dos chicos por un campo. A la manera de El jardín del mal , aquella película de Gary Cooper, El Zarco le dice a Gafitas que escape, mientras entretiene a sus perseguidores. El destino de ambos cambia a partir de ese hecho. Uno va veinte años a la cárcel; protagoniza motines, fugas, nuevos atracos: se transforma en un delincuente célebre. Y el otro recupera una vida normal y se convierte en un abogado penalista. Dos décadas después, Tere convence al abogado de que defienda a su viejo amigo, y entonces todas las dudas regresan: ¿quién fue el buchón, quién es verdaderamente la chica, quién ama a quién, quién usó a quién, dónde está el bien y dónde está el mal? Es tan profunda, trepidante y conmovedora la peripecia imaginada por Cercas que uno termina llorando por culpa de esos tres desgraciados.
La novela conversa imaginariamente con su ídolo: Mario Vargas Llosa. En especial, con su obra maestra, La ciudad y los perros , sobre la que Cercas escribió un magnífico artículo a pedido de la Real Academia Española. En la fábula de Vargas también hay jóvenes de doble vida que cruzan fronteras físicas y morales, hombres enamorados de una misma mujer, ritos iniciáticos entre la adolescencia y la madurez, y soplones. En ambas novelas, los buenos terminan siendo algo canallas y los malos terminan ganándose el respeto del lector; el derrotado se vuelve exitoso y la leyenda se transforma en un gran fracaso. Cercas crea un reino de la ambigüedad donde no podemos estar seguros de nada, y jamás cae en la sordidez de la crónica roja ni en la demagogia de convertir a El Zarco en un Robin Hood. Escribe sin concesiones. Con una prosa limpia que le enseñó el periodismo: "Cuando hice crónica, yo que era un profesor libresco de gabinete, tuve que salir a la calle y dinamitar la jerga académica que usaba", me confiesa. Ahora escribe con una frase de cabecera, que pertenece a Kundera: "Las novelas han de ser fáciles de leer y difíciles de entender". Al revés de Hemingway, escribe sobre lo que no conoce, y, por lo tanto, sus textos requieren de una larga investigación. Pamuk decía: "Escribir una novela es cavar un foso con una aguja". Para esta historia escribió primero un ensayo y luego un primer borrador improvisado. Y después, para los sucesivos borradores que le siguieron, vio películas y leyó libros sobre el tema, estudió los diarios y revistas de la época, consultó abogados y policías, y visitó prisiones. "¿Sabes algo? Estoy seguro de que debería ser obligatoria en la escuela secundaria una visita a las cárceles", me dice. Le pregunto si él también fue víctima del bullying en el colegio, y me responde: "Serviría para ligar y para vender libros decir que lo fui, pero no es cierto. Aunque fui testigo de crueldades. La adolescencia es un terreno cruel".
Es interesante todo lo que su libro no dice, puesto que en esos puntos ciegos respira la historia y se torna verosímil e inquietante. "Yo creo en esos puntos ciegos de la literatura, en esa oscuridad que ilumina -añade Cercas-. La novela es el arte de callar." Vivió tres años con sus personajes, ya son como parte de su familia. Pero afortunadamente no termina de comprenderlos. Son admirables y despreciables, como cualquiera, y tienen zonas oscuras como las personas que más conocemos. El pasado nos atraviesa, a ellos y a nosotros. "El pasado no pasa nunca", decía Faulkner.
Nos despedimos hasta mayo. Javier Cercas vendrá a la Argentina. Se siente en falta por no conocer en profundidad la ciudad de Buenos Aires. "Es que mi vida sería inimaginable sin Borges y sin Bioy", susurra, a la velocidad de la luz, el príncipe de las preguntas..